Ya ha empezado la temporada calurosa… tal vez ya habéis comprado una sandía o melón para matar el hambre y preferéis algo jugoso que apaga la sed también, ¿sí? Pues aquí os presento una idea más sobre qué otro tipo de cosas se puede hacer con una sandía.
Haré de esto una pequeña serie: juguetes eróticos de bricolaje.
Pero cuidado: Al contrario de nuestros juguetes eróticos de ORION desde luego no podemos asumir la garantía (riesgo de lesiones, compatibilidad con el cuerpo humano, etc.), así que en caso de duda siempre es mejor utilizar los aprobados e inofensivos materiales de nuestros donantes de placer.
El inicio lo hace hoy… el gran masturbador de sandía o melón (durante el otoño también se puede sustituir por una calabaza). Compraros un melón o melón cantaloupe, ya que son más prácticos y más fáciles de manejar que una sandía. Además tienen una pulpa más resistente.
Primero cortáis con un cuchillo afilado un orificio pequeño en uno de los dos extremos puntiagudos de la fruta. Mejor primero lo hagáis un poco pequeño, ya que lo podéis ampliar fácilmente después. Entonces quitáis la pulpa formando un equivalente canal. Cuando llegáis a la area de las pepitas, déjadlos dentro, ya que tendrán un cierto efecto de nódulos y estimulan especialmente al glande del pene.
Ahora sólo os falta cortar un orificio muy pequeño en la parte opuesta del melón (sólo del tamaño que podéis cubrir con el dedo índice) para que el aire empujado al dentro pueda salir también. Y bien, ahora está listo el gran masturbador de melón.
Os recomiendo que utilicéis un condón para usar el masturbador de melón, ya que la acidez y el azúcar podrían afavorecer el crecimiento de bacterías y virus en la uretra y debajo del prepucio.
Y aunque un melón ya por sí es deslizante, un poco de lubricante seguro que aumenta el placer de deslizamiento.
Hecho esto, ahora podéis penetrar el melón y descubrir la nueva sensación. Cuando estéis dentro, podéis alternando cerrar y destapar el opuesto orificio con el dedo. Así creáis cierto efecto de vacío y aspiración.
A causa de razones higiénicas os aconsejo destruir el “objeto del placer” después – y no ofrecerlo a vuestra amante como postre.
Sea como sea, os deseo muchísima diversión y placer practicando el sexo con frutas, hoy con vuestro masturbador de melón.