
Para descubrir por primera vez los húmedos juegos sexuales acuáticos, un lugar perfecto resulta ser la bañera o el jacuzzi. OK, de acuerdo, este par de opciones no se podrían comparar con una playa de ensueño en el caribe, pero digamos que este es sólo el comienzo.
En primer lugar es importante que el agua de la bañera tenga una temperatura cómoda para los dos, preferiblemente más caliente para que os podáis quedar más tiempo allí. Además un baño de espuma ayuda a liberar la atmósfera adecuada y las sales de baño despiertan aromáticas emociones. ¡Como siempre esta permitido todo lo que os divierte! Por ejemplo podéis comenzar con un masaje para poco a poco entrar a regiones más profundas. Para estos masajes se presta de manera ideal un patico vibratorio. También podríais acariciar a vuestra pareja de la rodilla para arriba, pero parando justo antes de la meta. Haced esto hasta que vuestra pareja quiera más y ya no pueda contenerse.
Desafortunadamente no es que haya mucho espacio en la bañera, por lo tanto os recomiendo la pose del molde (en cucharita). También podéis intentar el perrito, ya que es ideal para la bañera, y una toalla para apoyar las rodillas puede suavizaros la experiencia. Otra pose que os propongo es que el se recueste en la bañera con las piernas tan abiertas como pueda. Luego, como una diva submarina ella se ubica entre sus piernas dejando sus muslos en el pecho de él. Él podrá penetrar bien profundamente, y ella apoyada por los bordes pondrá el ritmo. Hay muchas más variantes, ya que en el agua siempre se esta húmedo, y el roce de las pieles mojadas es muy sensual.
¡Disfrutad y tratad de no inundar el baño!

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