El cristal es un material precioso, muy simple y de alguna forma casi indestructible. Es conveniente no sólo para cosas prácticas, como ventanas, muebles y decoración, sino también – como recientemente es cada vez más popular – para juguetes eróticos.
Los juguetes eróticos de cristal son ideales para juegos de frío y calor. Por ejemplo, como una fría sorpresa recién salida del refrigerador o una suave y cómoda recién salida de la bañera. Quien desee explorar estos sensuales juegos con diferentes temperaturas, debería iniciarse con el siguiente ejemplar que hace parte de nuestros juguetes eróticos en cristal medicinal: el “Amante de cristal”. Como su propio nombre lo indica, este consolador es el compañero ideal para momentos de placer tanto por vía anal como vaginal. El cuenta con 21 cm de largo y puede ser usado por ambos extremos, su diseño curvado y suave es ideal para estimular inclusive el Punto G, su diámetro va de 1,5 a 3,8 cm y su textura es muy sensual.
Otra clara ventaja de los juguetes de cristal es su calidad hipoalergénica, lo que los hace ideales incluso para personas con alergias al látex (entre otras), ya que son fabricados con materiales de calidad medicinal. Además su lisa superficie es muy higiénica y fácil de limpiar, y permite incluso un lavado en la máquina lavaplatos.
Si deseáis ver más consoladores o vibradores de cristal visitad este vínculo: ¡Haced clic aquí! y para darle un vistazo a los consoladores de plexiglas visitad este: ¡Clic aquí!

(3 votacion - promedio: 4.33 de 5)
(1 votacion - promedio: 4.00 de 5)

Existen muchas prácticas fetichistas, una de ellas es el gusto por tener relaciones sexuales con alimentos. En otras palabras, ésta práctica consiste en obtener la auto-satisfacción sexual por medio del uso de verduras y frutas entre otros elementos de la pirámide alimenticia. En la mayor parte de los casos ésta práctica se lleva a cabo con alimentos con formas fálicas, como por ejemplo el calabacín.
A primera vista parecía un chiste, pero desde hace casi un mes en Els Alamús, Cataluña, la noche brilla más claramente, un resplandor fosforescente. Las damas que trabajan en las calles tuvieron que cubrir, por no decir cambiar, sus 




