Una leyenda cuenta, que las Bolas Chinas o Ben wa, fueron diseñadas en el antiguo Japón feudal por un deseo sexual de un emperador, diseñaron unas bolas de marfil que introducidas en la vagina preparaban a las concubinas para tener relaciones con el emperador sin hacer esperar a éste, a las geishas o cortesanas japonesas les permitía tener control absoluto sobre sus músculos vaginales y hacían alcanzar orgasmos rápidamente.
Las bolas chinas, por lo general, son dos bolas bastante ligeras que la mujer introduce en la vagina y que, normalmente, tienen en su interior otras bolas más pequeñas, creando un vacio en el interior. Mediante el movimiento las bolas interiores golpean con las exteriores y realizan una especie de efecto vibratorio.
Se las hace participar en múltiples ocasiones antes de realizar el acto sexual, durante los juegos sexuales o fantasías al ser uno de los más famosos juguetes sexuales. Se pueden utilizar en la vida cotidiana, ya que los movimientos como andar, subir o bajar escaleras, cruzar las piernas, etc, provocan el movimiento interno de las bolas, la bola interna golpea suavemente la bola que la contiene, provocando distintas sensaciones de placer.
Otra manera de utilizarlas es haciendo ejercicios Kegel, EMSP (Ejercicios Musculares de Suelo Pélvico) en algunos tipos de incontinencia urinaria, especialmente en mujeres con incontinencia de esfuerzo. Los ejercicios de Kegel se idearon al principio como un proceso para controlar la incontinencia urinaria de la mujer tras el parto. Hoy día se recomiendan a la mujer que sufre incontinencia urinaria por el estrés, al hombre que padece incontinencia urinaria después de cirugía de próstata y personas que sufren de incontinencia fecal. El propósito de realizar los ejercicios es fortalecer los músculos de la zona pélvica y mejorar la función del esfínter uretral o rectal. El éxito de los ejercicios Kegel dependen de la práctica apropiada de la técnica y un disciplinario cumplimiento del programa de ejercicios.


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