Todos hemos oído hablar de las prostitutas de lujo,de los servicios especiales de las mismas, de las cantidades de dinero que se requiere para tener unas horas de sexo con ellas, de los miles de euros que algunas llegan a cobrar por ser famosas, de las de verdad como las actrices o de las de mentira como las vividoras.
¿Pero habéis oído hablar de las esposas de diamantes? Porque también el mundo de los juguetes puede ser de lujo.Imaginar el precio desorbitado que pueden tener las esposas de autentica pedrería.
Incluso los vibradores pueden ser de lujo, en particular algunos con la capacidad de enchufarlos al Mp3 y que la vibración vaya acorde con la música, otros con pedrería, incluso algunos de oro…la excentricidad de la burguesía llega a ser hasta contraproducente para si mismos.Un consolador de oro no es mejor que uno de Fun Factory, el oro no se flexible, no es un material cálido, que es lo que nuestro cuerpo agradece. Imaginaros entonces uno de pedrería…
El lujo no es calidad,utilizar unas esposas de pedrería es lo mismo que unas de cuero, o metal. No es mejor un vibrador que siga la música, solo es distinto…Los buenos y auténticos juguetes son aquellos que están hechos de 100% silicona, son flexibles, muy agradables al tacto,no dan alergias y economicamente está al alcance de todos.
En este mundo la burguesía no se lleva la mejor parte.

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