Si quieres una noche de sexo donde el placer esté garantizado y el orgasmo asegurado, sigue probando todas las posturas que todos los lunes te proponemos.
Jinete.
Es una postura muy fácil y placentera para los dos sexos. El hombre se tumba boca arriba y ella se sienta a horcajadas sobre él, dándole la espalda. Si tienes bastante fuerza en las piernas, puedes colocarte de cuclillas en vez de sentarte.
En esta postura la mujer tiene todo el control, ella elige la profundidad de penetración y el movimiento. En relación a éste, puede moverse describiendo círculos, dando envites o ascendiendo y descendiendo. Otra opción es quedarse quieta y ejercer presión sobre el pene con los músculos de la vagina.
Molde.
En la postura del molde, tú debes echarte de costado con la cabeza inclinada hacia atrás mientras él inicia la penetración ya sea por el ano o por la vagina. Es una postura ideal si te cuesta llegar al orgasmo ya que el clítoris, durante el coito, se estimula con facilidad.
Tú te tumbas boca abajo mientras él te cubre. Deberás dejar las piernas un poco abiertas para facilitar la penetración. Es una postura excelente para estimular las paredes frontales vaginales y el punto G, el rey del orgasmo.
Libélula.
Acuéstate de espalda a él. Cuando ambos cuerpos se acoplen, deberás flexionar una pierna para que él pueda iniciar la penetración. Para añadir más dosis extra de erotismo, es ideal que tu chico te susurre a la vez que te penetra.



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