Hay gente que no entiende como se puede combinar placer con dolor y que jamás se puede imaginar recibir golpes de su pareja. A cambio, también hay personas que disfrutan muchísimo ser pegado y se mueren por recibir golpes placenteros. Para familiarizaros un poco con este tipo de juguetes eróticos he decidido de iniciar una nueva serie sobre juguetes eróticos de golpear.
La fusta suele ser un instrumento de equitación y existe básicamente en dos variantes, como fusta de salto o de doma y monta. La ventaja de las fustas es que gracias a la estabilidad permiten una mejor y colocación y puntería de los golpes. Con un poco de práctica la persona que revolotea la fusta – por ejemplo en las nalgas – puede colocar los golpes de tal manera exacta que se forme un estampado en forma de abanico. Siempre hay que tener cuidado que no golpéis lugares sensibles del cuerpo como los riñones, o huesos y nervios que están ubicados exactamente por debajo de la piel. También en la zona íntima y en el pecho no deberiáis pegar fuertemente.
La fusta de salto es la más corta de las dos y la más tenaz. Termina en la parte delantera con un triángulo de cuero. Golpes con la fusta de salto duelen menos que con una fusta de doma y monta. A cambio a parte del estímulo de dolor provocan un effecto acústico cuando el triángulo de cuero choca con la piel.
Fustas de doma y monta son aproximadamente de 120 a 160 cm de largo, muy delgadas y terminan con un pequeño cordel en la punta. Son mucho más flexibles que las fustas de salto y por lo tanto permiten golpes mucho más dolorosos. Al mismo tiempo son de manejo muy preciso y posibilitan un destino más exacto. ¡Tened cuidado, si golpeáis con tal fusta!
Además golpes que al ejecutante le parecen ser más o menos suaves ya pueden provocar dolores horibles en el receptor. Si no tenéis cuidado, podéis hacerle daño a partes sensibles del cuerpo de la otra persona.
Una forma especial de la fusta son varetas de fibra óptica como son utilizadas en el modelismo. Hoy en día fibra óptica muchas veces también suele ser el hueso de las fustas emparradas de cuero. Golpes con fibra óptica pura son por lo tanto aún más dolorosos que los con una fusta de doma. La consecuencia de golpes fuertes pueden ser estrías visibles durante varias semanas. A veces ocurre que la piel reventa.
En general os recomiendo: ¡Tened cuidado, no exageréis! Entonces podéis disfrutar el dolor placentero a máximo
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El término“Figging” no tiene nada que ver con su parecido o cercano en el idioma Inglés: figs, es decir higos, sino más bien con el picante y exótico jengibre, que en esta interesante práctica es utilizado para la estimulación anal.